Curiosa por naturaleza, busco siempre más allá de las cosas. No aguanto quedarme en lo superficial, que para trivialidades están ya el resto. Sería muy prepotente decir que soy especial, así que me mantengo en el defecto de la rareza: por dentro y lamentablemente también por fuera. No imito a los demás en ningún sentido, éso está reservado para la gente sin personalidad.
Una vez en clase de religión me tacharon de radical al escribir en la pizarra “Inexistencia” como sinónimo de Dios. (je…) Sin embargo, mentiroso será aquel que diga que soy violenta. Acabar con la paciencia de un ser humano generalmente es fácil, conmigo no tanto. Hace falta mucho tiempo y dedicación para que yo regale un manotazo. (Yo soy más de desearlo, pero nunca de hacerlo…)
El atrevimiento nunca fue mi atributo personal, suelo camuflarme bien pero sin ser una copia vacía del prototipo de chica joven. No llevo tacones, apuesto por la comodidad antes que la idiotez. Prefiero estar abrigada y no pasar frío a mostrar un canalillo, claramente invisible al menos en mi caso. Enseñar carne no es mi hobbie.
¿Debo preocuparme si jamás tuve una celebridad como modelo a seguir? La verdad es que no. Sinceramente en ningún momento fui fanática de nada, tengo mis gustos como cualquier persona, pero ninguno absorbe tanto a mi cerebro como para no dejar de hablar o de pensar únicamente sobre eso. Tengo vida, y digamos que mis sueños… están en otra dimensión, suspendidos, dónde puedo controlarlos totalmente. Así estoy más despejada y dejo a un lado ser tan idealista.
Además soy extrovertida casi sin esfuerzo: dame sólo un par de horas con cualquier desconocido hasta entonces y seré totalmente yo. Debería ser más cariñosa con la gente que verdaderamente admiro. Reconozco que se lo merecen y hay que cuidarlos especialmente. Me comentaron en ciertas ocasiones que sé escuchar, al parecer suelo dar buenos consejos y que puedo confían en mí para guardar en el baúl todos los secretos. (quizá sea por mi memoria de pez… quién sabe)
Creativa y perfeccionista pueden ser virtudes, pero no lo son tanto cuando te lo exigen por un motivo u otro y me frustro cuando no los consigo. Soy exigente conmigo misma, y lo admito, también con los demás. Como información extra añadir que a parte de mis 10 virtudes y mis restantes 130 defectos… soy una persona alegre, casi diría que satisfecha con mi vida. Poco a poco me convierto en lo que siempre quise ser y estoy muy orgullosa de ello!
Hoy se despide con mucho gusto B.H.C.R.B.O.L.P.A.*
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